Parpadea 80 millas a lo lejos… cada 10 segundos. Una señal muy importante para barcos y aviones. El Faro de Chipiona es uno de los 170 Faros de España al servicio del mar y aire que reflejan al mismo tiempo la luz horizontal y vertical.
Al entrar, subimos peldaño tras peldaño haciendo giros. Las ventanas facilitan una visión al exterior y así percibimos ligeramente la altura en la que nos encontramos. En total 344 escalones conducen al visitante hasta los 72 metros de altura sobre el nivel del mar.
El Faro de Chipiona es el más alto de España, el tercero más alto de Europa y el quinto más alto del mundo. Es uno de los pocos que se encuentran a pleno rendimiento. Desde lo más alto podemos gozar de unas hermosas vistas panorámicas de esta encantadora ciudad y del mar.
La piedra sobre la que reposa el Faro de Chipiona fue colocada por el Ingeniero Jaime Font el 30 de Abril de 1863, finalizando la obra cuatro años más tarde. Al principio se alumbraba utilizando una lente óptica, más tarde se utilizó aceite, parafina y petróleo para alimentar el alumbrado. En 1942 se pasó a la electricidad, utilizando una bombilla de 3000wat que proporcionaba un haz de luz de 20 millas cada 15 segundos.
En Agosto de 1936 expulsaron a los guardas del Faro y apagaron su luz, ya que en esta época la Torre del Faro se utilizó como fortaleza militar. Más tarde en 1956 tuvo lugar una adecuación para convertir la Torre nuevamente en Faro y para ello sustituyeron la cúpula por una de cristal. Ya en 1999 se sustituyó la lámpara por una halógena que desde entonces alcanza unas 80 millas de iluminación y parpadea cada 10 segundos.
El Faro de Chipiona es uno de los sitios de la provincia de Cádiz que no pueden dejar de visitarse.
